La disciplina, el puente que une tus _____ con tus _____

La disciplina, el puente que une tus _____ con tus _____

pasarela en myanmar
crédito: pasarela en myanmar,por jradclif [CC0 ], via pixabay
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Si alguna vez has visto la  disciplina como un conjunto de reglas para mantener el orden dentro un grupo de personas, quizá la hayas sentido como algo negativo. Es posible que hayas sentido la disciplina como la forma forzada de imponer algo por parte de alguien que tiene el poder.

Sin embargo, la disciplina consistente en el conjunto de reglas que tu mismo te pones, y que aplicadas de forma constante te hacen conseguir resultados, te resultará sumamente liberadora. Te permitirá alcanzar lo que te propongas.

Como dijo Jim Rohn, la disciplina es el puente que une tus metas con tus logros.

Climber ascending Jamapa Glacier
Climber ascending Jamapa Glacier, por Parkywiki [CC BY-SA 3.0 ], via Wikimedia Commons

La proactividad, la visión y la disciplina

Stephen Covey, en su libro “los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, agrupa los tres primeros hábitos en el apartado “victoria privada”. Esta victoria es la que te permite ser completamente independiente, algo necesario para una interrelación efectiva con los demás.

El primer hábito. la proactividad, consiste en hacerte responsable de tu vida, y vivir conforme a tus principios, valores y elecciones. Lo contrario es vivir por impulsos, o reaccionando a los deseos o comportamientos de otras personas.

La proactividad es el primer requisito de una vida efectiva, pero no basta. El siguiente paso, el segundo hábito, es empezar siempre con un fin en mente. Consiste en crear algo de forma mental, visualizarlo, antes de hacerlo. Este hábito te dará claridad mental. En el fondo, es algo elemental: no conseguirás nada si no sabes lo que quieres, necesitas “ver” a dónde quieres llegar.

Una vez que tienes claro el resultado al que quieres llegar, entra en juego la disciplina. El tercer hábito es “hacer primero lo primero”. La principal regla de tu disciplina debe ser hacer en primer lugar lo más importante para conseguir el resultado visualizado. Puede que no te sobre el tiempo y te falten horas, pero nunca falta tiempo para hacer lo importante si lo pones en primer lugar.

Existen muchas herramientas que te ayudarán a ser disciplinado y efectivo, como el sistema GTD (Get Things Done), de David Allen. Un sistema  que esté “fuera de tu cabeza”, con tus metas, objetivos y acciones por escrito, te ayudarán a no apartarte del camino. Pero debes evitar tomarte la disciplina como una forma forzada de imposición, aunque sea impuesta por tí. Más bien debe tratarse de una interiorización de las reglas, un refuerzo de la fe en los resultados que te traerán, y un espíritu de superación de retos. Probablemente sea bueno cierto “espíritu de combate”, pero no meramente de tú contra tí, sino de tú contra lo que te aparte de tus metas y objetivos (venga de tu interior o venga de fuera).

Es posible que la idea de actuar de forma disciplinada te resulte algo abrumador, todo un ejercicio de fuerza de voluntad. O puede que no esté muy claro cómo conseguirlo. En realidad, la clave de la disciplina está en hacer tres cosas que no serán tan complicadas si actúas con determinación.

Discipline Jim Rohn
Discipline Jim Rohn, por Next TwentyEight [CC BY 2.0 ], via flickr

la disciplina es el puente que une tus metas con tus logros (Jim Rohn)

Orden: organiza tu espacio

Lo primero que debes conseguir para ser una persona disciplinada es ordenar tu espacio. El principio del orden que funciona es que cada cosa tiene su sitio, y cada sitio es para una cosa.

Decide qué objeto irá en cada lugar, y respétalo. Organiza el almacenaje de forma coherente con los usos, guardando las cosas cerca de donde se usan. Por ejemplo, la cubertería, platos, vasos, cerca de donde comerás; la plancha, las pinzas, el detergente, en un cuarto junto a la lavadora y al tendedero, etc.

Piensa qué muebles necesitarás en función de tus necesidades, y qué elementos te serán útiles: cajones, cajas, archivadores, botes, etc.

Busca la sencillez y que puedas localizar las cosas fácilmente. Evita a toda costa las dobles filas, los apilamientos que te obliguen a sacar unas cosas para acceder a otras, los esfuerzos inhumanos para acceder a lo que necesitas.

Una vez que tengas tu espacio organizado, acostúmbrate a guardarlo todo en su sitio después de usarlo. Trabaja de forma cómoda, si estás haciendo algo en la mesa de trabajo quizá necesites tener varias cosas al alcance, pero no permitas que se descontrolen.

Te sorprenderás de la productividad y la cantidad de tiempo que te harán ganar una casa o lugar de trabajo bien organizados.

Limpieza: elimina lo inútil

Es esencial que elimines con total determinación de lo que ya no te sirve.

No se trata de que te deshagas de una colección valiosa que tengas, o de algún objeto con especial valor sentimental. Se trata de eliminar lo que se rompe, la ropa vieja que nunca más te pondrás, el aparato que se ha quedado obsoleto, aquello que no usas para nada que compraste una vez por capricho y la figurilla horrorosa que regaló un familiar.

También se trata de eliminar cosas no físicas: los proyectos no acabados o fracasados que no tienes intención de acabar, toneladas de información inútil que guardas “por si alguna vez es útil” o las relaciones con personas que roban la energía sin aportar nada.

Por supuesto, se trata de eliminar también la basura, la suciedad y la porquería.

No limpiar te robará tiempo y energía. Atender lo inservible te impedirá atender lo importante. Si no eliminas, no dejarás espacio para que entre lo nuevo. Aferrarte a la miseria te hará pobre. Elimina y habrá espacio para lo nuevo.

Ante la duda de si algo te servirá más adelante, deshazte de ello. Si tiene valor, véndelo por eBay o regálalo. Si la duda es fuerte, porque piensas que hay una probabilidad real de necesitarlo, mételo en el trastero o en una caja. En cualquier caso, que lo dudoso desaparezca de tu espacio. Y vacía de vez en cuando el trastero.

Te sorprenderá la paz mental que te proporcionará un espacio aligerado, y como unos  pocos objetos valiosos y útiles que conserves ganarán en valor y utilidad.

oficina en casa
oficina en casa, por fancycrave1 [CC0 ], via pixabay

Puntualidad: ordena tu tiempo

Con tu tiempo, aplica los dos puntos anteriores. Ordénalo, organízalo, asegurándote de que lo importante tiene su tiempo; y elimina lo superfluo, las pérdidas de tiempo, las distracciones, los asuntos poco importantes que no te acercan a tus metas. Reserva también un tiempo para descansar, para estar con la gente y para estar contigo mismo.

No atores los compromisos llenando la agenda, de forma que vayas corriendo de uno a otro, y que cualquier contratiempo te haga fallar. Eso es una fuente de estrés y de ineficacia. Reserva un tiempo para el trabajo de fondo y agenda los compromisos con holgura.  Ten tus tareas priorizadas y organizadas en listas y deja mucho tiempo libre en la agenda para avanzar con ellas de acuerdo con la prioridad, la energía que tengas, el tiempo disponible y las circunstancias.

Mantén a raya a los ladrones de tiempo y a los vampiros de energía sin contemplaciones. Los ladrones del tiempo muchas veces son ruidosos, y vienen disfrazados de urgencia. Si lo “urgente” no es importante, no es una urgencia para tí. Tampoco permitas que lo importante se termine convirtiendo en urgente, haz primero lo prioritario y no te verás apagando fuegos. Tu tiempo es valioso, no te comprometas fácilmente, y cuando te comprometas, cumple.

Maneja tu tiempo de esta manera y te sorprenderá cómo se multiplica, como tu estrés se reduce y como solo correrás por deporte.

Mantener la disciplina

Si ya te hiciste plenamente responsable de tus decisiones y visualizaste donde quieres llegar, ser disciplinado te permitirá llegar al resultado. Si organizaste y mantienes limpio tu espacio, y haces lo mismo con tu tiempo, ya tienes la disciplina necesaria. Ahora solamente queda mantenerla viva, revisando cada semana estos hábitos y las tareas, mejorando poco a poco, formándote, aprendiendo de la propia acción, visualizando y ensanchando tus objetivos, y celebrando cada logro y cada éxito.
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