¿Por qué tu pequeña empresa no funciona, y qué puedes hacer para...

¿Por qué tu pequeña empresa no funciona, y qué puedes hacer para que funcione?

cierre tienda
crédito: Joe's was one of the businesses to fail in 2009,por TriviaKing [CC BY-SA 3.0 ], via
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Si eres emprendedor, seguramente sientes el impulso de hacer realidad una visión. Te preguntas: “¿Qué tipo de negocio es mi negocio?”, lo visualizas, tienes necesidad de arrastrar a los demás para hacer presente lo que imaginas en el futuro.

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pequeño negocio [Public domain ], via Wikimedia Commons

Infancia del emprendimiento

Un supuesto fatal para un emprendimiento es que, si comprendes el trabajo técnico que haces, comprendes el negocio. El error está en que trabajo técnico y negocio son dos cosas totalmente distintas. Es posible que si estás en el comienzo de un negocio, te identifiques plenamente con él. Si tienes éxito de esta forma, cada vez trabajarás más y más, hasta superar tu capacidad. Por más esfuerzo que hagas, no podrás con todo.

Por este camino, las únicas salidas hacia delante son la autodestrucción de tu negocio o que el negocio sobreviva esclavizándote. La salida hacia atrás es hacerte pequeño de nuevo, con lo que el negocio desaparece y solo queda un empleo, un lugar en el que trabajar. Y si lo que deseas es trabajar EN un negocio, lo mejor es hacerlo en el de otra persona.

Tal como nos explica Michael E. Gerber en su libro “El Mito del Emprendedor”, para que una empresa funcione se tienen reunir tres personalidades distintas:
El técnico, que piensa en los métodos para hacer las cosas, y únicamente vive en el presente.
El directivo, personalidad pragmática que necesita planificación y orden. Toma nota del pasado, y tiende a anticipar los problemas, a costa de perder la visión de las oportunidades.
El emprendedor, el visionario que vive en el futuro, piensa de forma estratégica, y tiene gran necesidad de control.

Se podría decir que el emprendedor sueña, el directivo se atormenta y el técnico rumia. Para que tu emprendimiento funcione, estas tres personalidades están obligadas a entenderse.

puesto callejero
crédito: puesto de perritos calientes,por skeeze [CC0 ], via pixabay

Adolescencia del negocio

Si superaste la primera fase del negocio, seguramente ha sido buscando ayuda, quizá en aquel tipo de trabajo que menos te gusta hacer. La tentación en este punto es “abdicar”, en vez de “delegar”. Si notas que todo “va cada vez más deprisa”, puede ser que estés en una zona de confort que tiene un límite. Piensa que el límite en la fase de “infancia del negocio”, es el límite de tu capacidad de hacer cosas que tienes como “técnico”; cuando estás en la siguiente fase, en la “adolescencia del negocio”, tienes otro límite como “directivo”: tu capacidad de supervisar con efectividad el trabajo de otros “técnicos”. Cuando llegas a tu capacidad máxima como directivo, no te queda más remedio que abandonar la zona de confort.

negocio
crédito: negocio,por geralt [CC0 ], via pixabay

Madurez empresarial

Salir de la zona de confort significa ampliar los límites a tu capacidad como emprendedor, que es la del número de “directivos” que puedas implicar en conseguir tu visión. Significa también hacerte muchas preguntas: ¿Dónde quieres estar?¿Cuándo?¿Qué recursos necesitarás, en personas, dinero, tecnología, medios…?

Puede que al principio no puedas permitirte costear todos estos recursos. Pero eso no significa que no puedas identificar cuándo trabajas EN tu negocio, y cuándo PARA tu negocio. Es decir, que en cada momento puedes tomar conciencia de que estás trabajando como “técnico”, como “directivo” o como “emprendedor”. Defines estos roles o papeles, que puedes desempeñar tú al principio, pero puedes delegar en cuanto el negocio despegue.

Gerber, en “El Mito del Emprendedor”, nos explica como hacer que un pequeño negocio funcione aplicando el modelo de las franquicias. Leyéndolo, puedes enteneder como las estrategias que necesitas aplicar para que tu emprendimiento funcione son las mismas que se aplican para desarrollar una franquicia. Un negocio así desarrollado no necesariamente tendrías que franquiciarlo, pero podrías hacerlo. Y también podrías venderlo. Sería un verdadero negocio.

Este programa de desarrollo del emprendimiento consta de siete pasos:

1.- Vocación inicial.
2.- Objetivo estratégico.
3.- Estrategia de organización.
4.- Estrategia directiva.
5.- Estrategia de personal.
6.- Estrategia de marketing.
7.- Estrategia de sistemas.

El mito del emprendedor

Michael E. Gerber te explica en “El Mito del Emprendedor” como aplicar la mentalidad de franquicia de forma que puedas automatizar y escalar tu negocio. Expone como construir una empresa que produzca resultados extraordinarios con empleados normales. Un libro perfecto para desatascar tu emprendimiento.

Este libro se encuentra actualmente agotado en español. Sin embargo, dentro de la misma serie y escrito por el mismo autor, encontramos el libro “La empresa E-Myth: Cómo convertir una gran idea en un negocio próspero” que trata sobre el mismo tema, desde una perspectiva más actual.

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