Qué puede un emprendedor aprender de IKEA

Qué puede un emprendedor aprender de IKEA

IKEA
crédito: IKEA,por Toshihiro Oimatsu [CC BY 2.0 ], via flickr
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

Ikea se ha convertido en un reconocido modelo de éxito empresarial, y así ha servido con frecuencia como caso de estudio.

En su sitio web encontramos un detallado relato de la historia de Ikea, año por año.
Visitándolo, sabremos que el negocio arranca en 1943, cuando su fundador, Ingvar Kamprad, tenía 17 años. Utiliza la remuneración paterna por sus buenos resultados para iniciar un negocio de artículos variados a bajo precio.

En 1945 se empieza a anunciar en periódicos locales y a vender por correo de forma improvisada, y en 1948 se introducen los muebles. El primer catálogo, similar a los actuales, se publica en 1951. en 1953 se abre la primera exposición en Älmhult (Suecia), que permite a la empresa mostrar la calidad y funcionalidad de sus productos a pesar de sus bajos precios.

Los paquetes planos y el automontaje nacen en 1953 y pasan a formar parte del concepto IKEA.

En 1958 se abre la primera tienda Ikea en Älmult, con una superficie de 6.700 m2. En pocos años llegó su imparable expansión internacional:
Noruega (1963), Dinamarca (1969), Suiza (1973), Australia (1975), Canadá (1976), Austria (1977), Países Bajos (1979), Francia (1981), Bélgica (1984), Estados Unidos (1985), Reino Unido (1987), Italia (1989), Hungría (1990), República Checa y Polonia (1991), España (1992 en Mallorca, y 1996 en la Península), China (1998), Rusia (2000), Portugal (2004), Japón (2006), República Dominicana (2010).

IKEA Pencils
crédito: IKEA Pencils,por McLeod [CC BY-SA 2.5 ], via Wikimedia Commons

Los pilares de IKEA

Según un artículo de S. McCoy en El Confidencial, en el que trae a colación un artículo de Anders Dahivig (CEO de Ikea de 1999 a 2009) en WSJ (“Cuatro pilares básicos para la buena práctica empresarial), las cuatro claves del triunfo de Ikea son:

Ambición Social y Propuesta de Valor. Ikea supo tener en cuenta los deseos de un público muy amplio, permitiéndole acceder a un mobiliario de calidad razonable y diseño cuidado. Además, acceder a un gran masa de compradores permite actuar sobre el margen.

Control exhaustivo de la cadena de valor, productos y precios. El control total de la producción y la distribución permite ajustar  el producto a los clientes, unificando el mensaje y permitiendo manejar efectivamente el precio y el factor exclusividad (por novedad).

Diversificación y adaptación, combinando la esencia de la empresa con las necesidades del lugar de implantación. Esto es posible gracias a los puntos anteriores.

Compromiso total de un dueño visible. Esto hace posible que los tres puntos anteriores se hayan podido mantener con consistencia durante el tiempo, yendo sistemáticamente por delante de la competencia.

IKEA_Florida_Tampa
crédito: IKEA Florida Tampa 2010,por Hein.Mück [CC BY-SA 3.0 ], via Wikimedia Commons

Los valores de IKEA

También podemos leer cómo describe los valores de Ikea su fundador, Ingvar Kamprad, en el documento “El testamento de un vendedor de muebles”:

“Crear una mejor vida diaria para mucha gente. Ofreciendo una amplia gama de mobiliario funcional y bien diseñado, a precios tan bajos que la mayoría de personas pueda comprarlos (…)”

En este documento, Ingvar Kamprad enumera lo que considera valores de Ikea:

  1. La gama de productos. Abarcando la totalidad del hogar, percibida como “típicamente IKEA” (sencilla, resistente, funcional, alegre…), con calidad adaptada a las necesidades del usuario y pensando en una larga vida útil.
  2. El espíritu IKEA. A pesar de que en un grupo grande no todo el mundo tiene el mismo entusiasmo y sentido de responsabilidad, el verdadero espíritu IKEA se basa en el entusiasmo, la búsqueda de renovación, conciencia de los costos, la forma de hacer las cosas. Este espíritu debe ser cultivado y desarrollado.
  3. Beneficios como recursos. Acumular recursos financieros para un buen resultado a largo plazo. Ofrecer calidad a los precios más bajos obliga a desarrollar los productos de forma económica y a comprar de forma eficiente.
  4. Buenos resultados con pocos medios. No desperdiciar recursos. Un diseño costoso es un diseño mediocre. Un buen diseño consigue buenos resultados con pocos medios.
  5. La sencillez es una virtud. Las reglas complicadas paralizan. La planificación exagerada limita la acción y roba tiempo. El mayor impacto se logra con rutinas simples.
  6. Hacer las cosas de forma diferente. Ir contra lo convencional es una expresión deliberada de la búsqueda constante de desarrollo y mejora.
  7. Enfocarse es importante para el éxito. No se puede hacer todo, en todas partes y al mismo tiempo. No se puede satisfacer todos los gustos, por lo que hay que concentrarse en el propio perfil.
  8. Asumir responsabilidad es un privilegio. Las reuniones constantes son a menudo una excusa para la incapacidad o falta de voluntad en la toma de decisiones. Tomar decisiones, asumir responsabilidades y equivocarse son privilegio de los que están activos.
  9. La mayor parte de las cosas aún no se han hecho. La felicidad no está alcanzando el objetivo, la felicidad está en el camino. Esto significa no estancarse y no perder la vitalidad, aprovechar el tiempo y seguir desarrollándose con humildad y fuerza de voluntad.

el verdadero espíritu IKEA se basa en el entusiasmo, la búsqueda de renovación, conciencia de los costos, la forma de hacer las cosas

Comprobamos que estos valores están en plena sintonía con las claves enunciadas por Anders Dahivig. Ikea sigue manteniendo su vitalidad desde su creación a mediados del siglo XX. Convendría que muchos emprendedores consideraran este ejemplo, que sin duda contiene interesantes lecciones para otorgar una larga y fructífera vida a sus empresas.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

No hay comentarios